Escuela de Esquí en Vail: Conoce un poco de Liz McCabe

Feb. 15, 2012

La Escuela de Esquí y Snowboard en Vail cuenta con muchos instructores muy calificados, que tienen la experiencia adecuada para cuidar de ti y de tu familia mientras aprenden a esquiar o a snowbordear. También, si se requieren instructores que hablen español e inglés, tenemos un gran grupo de instructores que hablan varios idiomas.The many languages of Vail Ski School

Liz es de Boston, pero como a muchos otros instructores de esquí/snowboard, se quedo atrapada y enamorada de los magníficos paisajes de las Montañas Rocallosas de Colorado. Este año cumplió tres años trabajando como instructora de esquí en la montaña de Vail. Liz da clases particulares o en grupo, ambas pueden ser privadas.

Mientras viajaba por España y Nicaragua, Liz aprendió a hablar un poco de español. No fue hasta que vivió en Santiago, Chile durante seis meses que realmente aprendió el idioma. Ser bilingüe le ah permitido ofrecer clases de esquí privadas en español y crear una relación más cercana con sus clientes de Latinoamérica.

Una de sus mejores experiencias fue con una familia de la Ciudad de México. Un día, Liz recibió una llamada inesperada donde la oficina de ventas requería ayuda de alguien que hablara español. De inmediato, Liz tomo la llamada y comenzó organizar un viaje con la agencia de ventas en México para esta familia.

Asimismo, ella pudo ser parte de estas vacaciones familiares y tuvo la oportunidad de darles clases a los papas con sus hijas. Ellos quedaron extremadamente satisfechos y tomaron clases con Liz durante todas sus vacaciones. Hoy en día Liz sigue en contacto con las hijas y espera volver a esquiar con ellas pronto.

Algunas veces le ah tocado dar clases a niños pequeños que se sienten intimidados por el lenguaje y la montaña. Liz hace todo lo posible para hablar con ellos en español y hacerles entender que nunca los dejaría hacer algo donde pudieran lastimarse o estar en peligro. A través de diferentes actividades, Liz logra romper la barrera con los clientes pequeñitos y hacerlos sentir no solo cómodos pero muy emocionados por esquiar.

Por ejemplo, en los “jueves de carreritas,” la pista de principiantes donde se dan las clases, es marcada y señalada como una pista de carreras con banderitas, música, una mascota y mucha diversión para  animar a los esquiadores  participar y a perderle el miedo al deporte. La temporada pasada le dio clases a Mateo, un niño que no quería aprender a esquiar y se sentía forzado por sus papas. La falta de motivación y frustración hacían las clases eternas y abominables para ambos.

Liz lo convenció a participar en los “jueves de carreritas” y desde entonces Mateo quedo fascinado con el esquí y le perdió miedo a la montaña. Todos los años, Mateo regresa a tomar clases con Liz.

Liz comprende lo importante que es poder hablar español, especialmente como instructora en Vail ya que la mayoría de los esquiadores que toman clases son de Centro América y Sudamérica. Sus clientes mexicanos le enseñaron a decir “padre” y se ah convertido en una de sus palabras favoritas. Le gustaría aprender más palabras coloquiales de la cultura latina.